El problema del handoff
Todos hemos vivido esto: el diseñador entrega un Figma impecable. El desarrollador lo implementa. El resultado no se parece al diseño. Empieza una ronda de QA visual que dura más que el desarrollo mismo.
El handoff es donde mueren los buenos diseños.
Una misma persona, cero fricción
Cuando diseño y construyo el mismo producto, el feedback loop se reduce a cero. No hay documento de especificaciones, no hay tickets de “este padding debería ser 16px no 12px”, no hay reuniones de alineación.
Diseño algo. Lo construyo. Lo veo en el navegador. Lo ajusto. En minutos, no en sprints.
No es nuevo, es artesanía
Los arquitectos más respetados de la historia entendían los materiales con los que construían. No diseñaban en el vacío. Sabían cómo se comportaba la madera, el hormigón, el acero.
Diseñar interfaces sin entender CSS, performance o accesibilidad es como diseñar un edificio sin entender la gravedad. Puedes hacerlo, pero el resultado va a ser peor.
Las ventajas concretas
Velocidad: Lo que antes eran 2 semanas (diseño → handoff → desarrollo → QA) ahora son 2 días.
Coherencia: No hay gap entre intención y ejecución. Lo que imagino es lo que construyo.
Realismo: Diseño con datos reales, en el navegador real, con las limitaciones reales del dispositivo.
Iteración: Puedo probar 5 variantes en el tiempo que antes tardaba en documentar una.
La IA lo cambia todo
Con herramientas como Claude Code, la barrera entre diseño y código es aún más difusa. Puedo describir un componente y tenerlo funcionando en segundos. Puedo iterar sobre un layout hablando con una IA en lugar de arrastrando capas.
No es que el código ya no importe. Es que la IA elimina la fricción que separaba diseño de desarrollo.
No es para todos (y no pasa nada)
No estoy diciendo que todos los diseñadores deban programar. Hay diseñadores increíbles que nunca han tocado una línea de código. Pero para mí, construir lo que diseño no es un extra — es la forma en que pienso.